Mensaje del 28 de mayo de 2016. 3:36 am

Escribe niña mía; el peso de la fuerza del Amor en tus manos, es una pequeña muestra de la ley del Amor, “Recta y firme”, que se obra desde el Cielo para cada hombre que habita el mundo; para que la recibáis en el Amor, debéis cumplir los preceptos del Amor y para ello niña Mía, quiero que dispongáis tu alma y tu corazón diciendo:

“Aquí estoy Señor, para hacer Tu Voluntad”

No solo tu corazón está llamado a esta tarea niña Mía, las obras del Amor, no brotan con claridad y efecto sin que se anteponga la Voluntad del Padre; por ello hijita, tus manos no se mueven si no lo quiere Mi Corazón, y nada de lo que te he permitido, se obrará, si Mi Propio Amor no lo concede.

El abandono hijita, amerita dejarse moldear en el Amor, con el Amor y para el Amor; si todos Mis hijos cumplieran los preceptos de la Voluntad Divina y dispusiesen sus corazones para cumplir Mis designios, no existirían corazones dominados por el enemigo, pero los corazones de los hombres, no se abandonan a Mí, sino que abandonan Mi Sacratísimo Corazón.

Cada uno de vosotros, debe caminar en el Amor de la Entrega, para el cumplimiento de la Voluntad del Padre Eterno, porque sois hechos y creados para la Glorificación del Amor y vuestra naturaleza, solo debería Glorificar al Padre; aunque no estáis sujetos, estáis llamados, y vuestro llamado, siempre hijitos, debe ser un llamado libre de Amor y abandono ante los designios del Amor en vuestro corazón.

El llamado a vuestros corazones es constante, porque la Obra del Amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, no descansa, siempre Os llama y Os espera en la fuerza de la Ley para acogeros.
Sed dóciles al llamado hijos Míos, que la venida del Cordero del Amor, está cerca, y vuestros corazones quiero en Mis Brazos; no Os perdáis de Mi Vista, no escondáis vuestro corazón, no Os apartéis de Mi Amor, Mi Corazón todo lo ve, todo lo espera, y todo lo entrega cuando me llamáis. Sed vosotros reciprocados en el llamado del Amor y obrad en la Caridad y en la entrega de vuestros corazones al Padre.

Hijos Míos, no quiero vuestra condenación, abridme pues con amor las voluntades de vuestros corazones, para que Mi Morada habite en vosotros, y en el abandono del Amor, cumplamos los designios del Amor del Padre Eterno, que obra para vuestro bien.

Acompañadme una vez más niña Mía, en la contemplación del Corazón dolido, que junto con Mi Madre comparto, esperando la respuesta favorable de los hombres y apartando de Mi la negación de vuestros corazones en la tierra. Elevad con Amor hijita vuestra plegaria a Mi Amor. 3:57 am

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