Mensaje del 28 de marzo de 2020. 4:16 am

Niña del Amor de Mi Hijo Jesús, Os habla vuestra Madre, vuestra Madre Dolorosa; he venido con Amor a mostrarte el instante de los instantes, el Primer “Ay” para la Tierra; y Os digo como Madre Corredentora a todos Mis Hijos: “Sois todos ahora como semilla infértil que bebe el agua turbia de vuestros propios pecados y estáis ahora en la primera prueba de vuestro corazón”; pues bien, Os digo como Madre del Hogar de Nazaret: Ahora hijos, que estáis tan cerca de muchos a quienes amáis y tan lejos del Verdadero Amor, volved al Camino del Calvario de Mi Hijo Jesús en vuestro mal trato al Amor, en vuestros gritos de incomprensión, en vuestras miradas de instigación, en vuestras palabras de ofensa, de soberbia y supremacía sobre vuestros hermanos, ahora volved la mirada a vuestras infidelidades a vuestro desapego, a vuestra negación de amor.

Si hijos, ahora, porque debéis volver la mirada a cada instante que lo habéis hecho con Mi Hijo Jesús; cada momento del calvario en que habéis pisoteado con vuestra humanidad la humanidad del hombre hecho Dios para vosotros; ahora, que por obediencia debéis permanecer en el claustro, debéis enclaustrar vuestro corazón, para que podáis arrepentiros de herir tantas y de tantas veces y maneras el Corazón de Mi Hijo en el Seno de Nuestro Hogar en Nazaret; pues bien hijos, es ahora, no mañana, porque el instante ha comenzado y no se detendrá hasta la Segunda venida de Mi Hijo Jesús; por eso Os digo: Sed Cautelosos, porque desde vuestros corazones una sola incorrecta intención se refleja en vuestros ojos y vuestros pequeños o grandes actos de maldad, son el alimento del Maligno, ese mismo alimento que hasta el día de hoy la colmado la Copa, porque a rebosado todo limite en la Blasfemia, en el Ultraje, en la Perdición del Amor por vuestro Único y Adorable Dios y Creador; pues bien, como Madre Os digo: No Podéis tocar ahora ni siquiera el Amor con vuestras manos, no hijos, no podéis estrechar a vuestro hermano para pedir perdón y para abrazar el Amor de Jesús en vosotros; ahora, solo podréis en vuestros corazones desolados, aguardar un Refugio de Amor, que debéis limpiar y purificar desde vuestro corazón contrito, no solo pidiendo perdón al Padre, sino también pidiendo perdón y reparando el Corazón del Hijo y aún con mayor entereza, enmendando con lágrimas de verdadero dolor, la herida de Amor del Espíritu Santo en vosotros.

Oh Almas inconscientes, cuanto habéis apartado la Trinidad Sacrosanta del Amor de vuestros corazones y de la misma Tierra, para dejar llenaros del vacío del mundo en cuanta maldad y forma de desagradar a Dios ha creado el Enemigo; sois vosotros mismos y vuestras conciencias, una a una, preparando un camino ante el Padre, ya sea para la Gloria Eterna del Amor o para la Condenación Eterna de vuestro corazón; inclinaos todos y postraos, porque la Justicia del Amor es Viva e Eficaz como la Palabra, Si Hijos, la Palabra hecha Carne y Vida para vosotros; ésta misma que tantas veces habéis despreciado y de tantas maneras.

Yo como Madre, en el Padecimiento del Dolor Tres veces Santo, Os miro con Dolor, pero también Os Espero; porque en la flagelación el corazón está llamado a doblegarse, y debéis todos doblegaros a imitación de Mi Hijo Jesús; Os Amo y a todos Mis Hijos Consagrados Os digo:
Velad hijos con la Gracia de Mi Corazón, Velad a tiempo y Velad a destiempo con un corazón humillado dispuesto a morir por el Amor de los Amores, porque para ello Os he llamado y para ello debéis estar dispuestos a servir a Mi Corazón.

Os Amo Hijos, Os dejo Mi Corazón Dolido, para que lo acojáis junto al Corazón de Mi Hijo y lo resguardéis en vuestros corazones; pero recordad el Seno del Pesebre en vosotros, para que dignifiquéis con vuestro verdadero amor, el Seno que arrullará este nuevo Nacimiento de Jesús en vuestro Corazón. Os dejo Mi Paz. 4:43 am

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