Mensaje del 25 de mayo de 2016. 3:39 am

Escribe hija mía, hoy quiero compartir contigo una pequeña muestra más de la fuerza de Mi Corazón en tus manos, con pequeños rasgos de dolor, dolor por la espera, dolor por la entrega, dolor por la crucifixión, dolor por el Amor; pero en ellas quiero mi niña que contemples esta fuerza de Mi Amor depositada en las manos que aguardan Mi Corazón y que han sido escogidas por Mi Padre para deleitarse en la Palabra, pero sobre todo en los anhelos y dolores de Mi Corazón.

Mi Madre Auxiliadora Os acompaña hijita, por ello unid vuestro corazón en Acción de Gracias al Padre en el Espíritu del Amor y la Verdad; a todos los Sagrarios en el Mundo Entero y entregadme vuestros gestos de compañía y amor con las palabras de tu corazón.

Todos hijita, debéis ser fuentes encendidas de Amor, todos debéis ser torrentes de agua viva y amor; todos lo fuereis si permanecierais unidos en la paz y en la reconciliación con el Mar de Amor de Mi Corazón.

Suplicad a Mi Sagrado Corazón por la conversión de las Almas y detened siempre en vuestro interior en la palpación de vuestros corazones, para respirar junto a vosotros con la llama del Amor de Mi Espíritu Santo, gracia viva de la Encarnación de Mi Madre que se hace realidad en el bautismo para todos vosotros y se reaviva en la unción de los sacramentos de Mi adorado y poderoso Corazón.

Contemplad hijita la llama de Mi Amor; encendida en los corazones abandonados a Mi Amor. Esta llama que danza por Amor en el Amor de cada Corazón; ésta que debe brillar en vuestros ojos y resplandecer en cada rostro que con beneplácito y veneración sepa mantenerla en el verdadero Amor.

Hijita mía, adorad Mi Corazón, Sagrario Eterno de la Salvación de los hombres, y mantente unida en la oración del Amor, para que las súplicas de Mi propio Corazón por vosotros se cumplan en la Misericordia Eterna del Padre. Sed propicios hijos míos a la entrega de vuestras Almas, que se Os note Mi Amor en vuestros corazones; les he hablado tanto y de tantas maneras, igual que Mi Madre; Os he advertido para vuestra conversión; porque Os tardáis tanto hijitos míos, que esperáis para entregaros por completo a Mí, que esperáis para volver al rebaño, que esperáis para dejaros abrazar de Mi Corazón, que esperáis si en Mi lo encontráis Todo y sin Mí no encontráis nada, solo el vacío y la desolación del desamor; porque Os mantenéis en el desamor de vuestras vidas, vidas afanadas, apresuradas en el tiempo del mundo más no entregadas al camino estrecho que Os llevará a la vida eterna; dónde están vuestros corazones hijos míos, porque queréis manteneros en el mundo de la apariencia, de la injusticia, de la crítica, de la incredulidad; vuestras preocupaciones son tan vanas; deberíais solo preocuparos como caminar para ganar la vida eterna.

Porque no Os amáis unos a otros, porque seguís tan ciegos si el dolor y la desolación de vuestras almas es por la ausencia de Mi Amor en vosotros, abandonaos por completo en Mi y veréis la fuerza del más grande amor en vuestros corazones. Velad hijita, Velad en oración, Velad junto a Mi Madre por los deseos de Mi Corazón. 4:02 am.

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