Mensaje del 20 de Enero de 2018. 5:48 am

Escribirás una vez más hija mía, para que muchos, una vez más conozcan en su corazón cuanto hieren Mi Amor, por el desamor y la pasividad de sus vidas en el caminar y el recorrido que como hijos habéis escogido; por ello, una vez más quiero, dejar mis palabras plasmadas en estos mensajes de Mi Amor, como una plegaria de Mi Corazón para vosotros hijos míos. No porque lo deba hacer, sino porque la Misericordia de Mi Padre y Mi propio Corazón junto al desbordante y noble Amor de Mi Madre, solo buscan vuestra salvación y vuestro regreso.
Yo Os digo hijos Míos, el camino que la humanidad ha escogido, que solo se basa en el placer de Sí Mismos y en la fortuna de decir “Así como vivo me siento bien”, sin importar la conciencia del Espíritu, ni el bien de otros, sino interponiendo vuestros instintos y vuestros ideales por encima del Amor del Padre, de la ley de los mandamientos y por encima del dolor y sufrimiento de vuestros propios hermanos, esa conducta de rebeldía y de abandono a Mi Amor, no solo Os llevara a una desolación de vuestro corazón en la misma tierra, sino que Os conduce a una separación definitiva de Mi Amor.
Acaso no entendéis hijos, que solo me basta vuestro corazón doblegado y dócil a Mi Voz, es acaso tan difícil entender, que vuestra existencia no depende de vosotros mismos, porque es Mi Padre quien Os otorga la vida y vuestra estadía en esta tierra sólo obedece al paso de una vida terrera que se espera llena de frutos para la eternidad. Hijos Míos, Mi Corazón no se cansará de llamaros, más siempre espero durante cada día de vuestras vidas, que también Os fijéis en Mi Espera por vosotros, por vuestra propia salvación. Es el ansia de Mi Corazón herido, porque vuestros comportamientos me hieren cada instante aún con heridas más nefastas que en la propia Cruz. El mundo se devasta en el mal, son como ríos y ríos de fuego inundando con soberbia y desobediencia todo lo que encuentra a su paso y vosotros estáis siendo sometidos por Satanás, porque Os habéis apartado de la verdad y del Amor. Por eso Os llamo Mis hijitos, volved, que Mis brazos Os esperan y manteneos unidos a Mi en la oración. Recordad Mis hijitos, la oración es el lenguaje del Amor, el lenguaje de vuestro corazón que llega a Mis Oídos e impregna de Bondad y Misericordia Mi Propio Corazón.
Si permanecéis en Mi Amor, entonces que vuestro Corazón no se apresure, porque desde la oración crece vuestra fe y Os arraigáis a Mi propio Corazón en la confianza de vuestra libertad, no solo para sentiros protegidos hijos Míos, sino para que aprendáis a ver que Yo conozco vuestras necesidades y suplo TODO cuanto debéis recibir, cumpliendo la Voluntad de Mi Padre en la fidelidad del Amor con vosotros que sois su más hermosa creación. Muchos llamados escucháis hijos Míos, pues es Mi Voz de súplica por vuestra propia salvación, porque el tiempo es corto para vosotros y vuestros corazones aún no están preparados para presentarse ante MI Amor. Hijos Míos cuanto Os Amo, cuanto Os Anhelo y cuanto Os Espero.
Hijita Mía, caminad firme, pues la obra del Amor de Mi Padre aún comienza, mantente dócil al Amor y que tu corazón se doblegue cada día con más humildad a las palabras de Mi Madre y a MI propia voz. Unid cada intención con las rosas del Amor de Mi Madre, porque así en el jardín del Amor del Cielo, se reciben con Amor por cada Alma y cada intención que vuestra súplica presenta. Mi Corazón, hija Mía permanece unido al tuyo en el Amor. La Paz de Mi Corazón se queda en tu propio Corazón. 6:14 am

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