Mensaje del 14 de septiembre de 2019. 5:37 am

Niña de Mi Corazón, en esta Aurora en que se despierta el día en el Amor de Mi Padre por vosotros, Os digo desde los más profundo de Mi Corazón; cuanto sufro en el silencio, por la ausencia del silencio en vuestras vidas, y junto al ruido y a la confusión, la vivencia constante de la ingratitud en vuestro corazones; pues bien, Os digo una vez más, Mi Corazón Os aguarda en la contemplación de Mi Amor en el silencio y Os digo, en el Silencio, porque debéis enmudecer ante el dolor; enmudecer acompañando Mi Soledad y Mi Entrega, porque en la Cruz hijos, es ante Mi Padre a quien estoy entregando Mi Vida en Sacrificio por vuestros pecados y faltas; entonces hijos, que palabras pueden brotar de vuestro corazón ante la Mirada del Padre que se consume de Dolor mirando la Cruz y recibiendo a Su Hijo Amado por la reparación de vuestras culpas; acaso no entendéis que Soy Yo quien se entrega en redención por cada uno de vosotros, y que es Mi Palabra en defensa de cada alma con Mi Propia Enmienda; acaso no miráis a Mi Madre, enmudecida ante MI Dolor y consumida en Su Dolor.

Dónde hijos, está el grito del Amor por vuestros corazones; pues esta posado en un Madero, Coronando un Cordero de Dolor, que aún en la inmensidad de la Soledad y la Ingratitud de los hombres, clama por vuestra Salvación; y aun así, y aun allí, muchos de Mis Hijos sobrepasaron los límites de la irreverencia, de la negación, del horror de la maldad negándose a Mi Amor.

Debéis entonces saber, que ahora en este diario vivir en cada hombre, en este tiempo, la ingratitud de los hombres se acrecienta, ha crecido como la hierba mala y está inundando los campos y las cosechas; pues es en este tiempo en que se recogerá la cosecha y se cortara la cizaña; y entonces se abolirá con Justicia la ingratitud de los hombres y el desprecio del Amor Divino; más Os digo hijos, que también Os dolerá, desde lo más profundo de vuestro corazón y Os estremecerá en Cuerpo y Alma y Os agotareis en tristeza, porque entonces veréis en verdad Mi Propio Dolor desgarrado por vuestros pecados, tal y como los ha visto y como cada instante lo mira Mi Padre en cada una de vuestras vidas.

En Mi Corazón Crucificado por vuestra indiferencia, en cada instante Mi Corazón hijos, también enmudece ante vuestra frialdad y Mi Corazón también calla, porque en el Espíritu y en la unión de vuestros corazones a Mi Corazón, solo se comunica el Amor que espera, el Amor que rebosa de alegría en el retorno a Mis Brazos, el Amor que Os quiere acoger para siempre, el Amor que en gratitud constante Os anima y Os mantiene latentes a Mi Voz; este Amor, que sobrepasa el entendimiento de cada ser y que se dona por completo y para siempre en cada hijo que pronuncia el Si, en la firmeza de Mi Madre como Esclava del Señor.

Os digo hijos en estas palabras, en la compañía de Mi Amor en la CRUZ y en la espera de cada día para el encuentro, en el camino que estáis recorriendo y al que tantas veces Yo salgo a vuestro encuentro y vosotros pasáis de largo.

Os Amo hijos. Gracias hija Mía, por atender en esta autora el llamado de Mi Amor. 6:00 pm.

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