Mensaje del 12 de diciembre de 2018. 4:50 am

Enalteciendo el Amor a Mi Madre, como prueba de la Pureza y la Fidelidad de Su Corazón, en obediencia y entrega como Sagrario Eterno de Mi Amor. Yo te digo a Ti Madre, en señal a MI Pueblo, estas palabras que brotan del Seno del Padre en la reparación del dolor.

“Tú Madre Amorosa del pobre, del desvalido en el alma, que brillas como el Sol cargando desde el amanecer hasta el ocaso el peso de Mis Lágrimas”
“Tú Madre, Tierna y Amorosa que esperas como luna cada final en la entrega y arrepentimiento de tus hijos, aceptando en Mi Propio Amor, su custodia”
“Tú Madre Mía, que te has donado para recibir junto a Mí, el desprecio y el abandono, y que te posas en la espera junto a Mí”
“Tú Oh Madre, que en Tu Inmaculado Corazón guardas Mi Amor y resguardas el verdadero amor de muchos de Mis hijos”
“Tú Madre, que llevas de la mano cada oveja, para retornarla a Mi Rebaño, aún herida por la soledad y la frialdad de este mundo que el hombre ha desolado con su desamor”
“Tú Madre, fuente Viva de Mi Presencia en la Verdad, en la Caridad y en el Amor”
“Tú Madre, Exaltada y Coronada de Estrellas, Tú, que iluminas el sendero del alma en cada corazón que acepta Mi Amor”
“Tú Madre, Mi Tierna y Hermosa Madre”

Por eso Os digo pueblo Mío:

“Exaltada y Honrada en Amor, desde la Sacrosanta Trinidad, en la Unión de Tu Amor Virginal y Mi Corazón, allí, donde reposa la Divinidad y Humanidad que Mi Padre ha depositado en Ti, Amorosa y Fiel eres Tu Mi Madre”, y mis hijos que te aman y que en verdadera entrega escuchan Tu Voz de Madre, deben esforzarse, aún más en este día, y por esta advocación Guadalupana, en obedecer y exaltar la obra de Tu Amor en Mi Pueblo, como una muestra viva de Mi Propia Presencia en Ti, en esta aparición de Amor, que ha sido otorgada a los hombres por el Eterno Amor como Reina del Universo; por ello, Hijos Míos Os digo con estas pequeñas palabras:

Dad Gracias Eternamente y confiad en el Amor Filial de vuestra Madre Guadalupana, que en su Tilma, expone la Grandeza Universal del Amor del Padre en el Hijo, por su condición Divina abajada hasta la humanidad de los hombres.

Debéis entender esta Dulce Espera en Ella, y ansiar con todo vuestro corazón, el rocío de éste Adviento, que sólo anuncia la Salvación y el Amor del Padre, en el Nacimiento de Mi Corazón de Hijo Jesús junto al Pesebre empobrecido de la tierra, pero enriquecido de los Bienes Eternos, Inigualables y Majestuosos del Cielo para vosotros.

Sed entonces, hijos dóciles a la Voz de Madre y multiplicad aún más esta Gracia de Amor en Mi Madre Guadalupana, siendo vosotros también Mensajeros del Amor, mensajeros de la Mujer Coronada desde el Cielo como Reina y Señora de la Creación.

Mi Corazón Os Ama hijos Míos y continua en la espera de vuestra respuesta, siempre de la Mano de Mi Madre, que camina junto a Mí, y recorre a cada instante con Su Mirada y Sus Lágrimas, los valles de dolor por los que atraviesa esta tierra, agudizando el sentir de la desolación en Nuestros Corazones.
Depositad vuestro arrepentimiento, vuestra contrición de corazón, entregad vuestra ofrenda de reparación y enmienda, y no abandonéis el Corazón de Mi Madre, porque así, abandonáis también Mi Propio Corazón.

Pueblo Mío, como Os llama tantas veces Mi Madre, sed presurosos a la escucha, y obedeced a vuestro corazón, en el resonar y el latir del Amor de Mi Madre en vosotros.

Hijita de Mi Corazón, gracias por atender Mi Corazón en cada llamado, en que eres mensajera del Amor de Mi Corazón. Manteneos firme en la obediencia, porque Mi Corazón te guía y te forja, en la Voluntad y el Amor de Mi Padre. Gracias niña Mía, por tu compañía y por escuchar atenta Mi Corazón.

Os dejo Mi Paz, en vuestro corazón. 5:19 am

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