Mensaje del 08 de Marzo de 2016 3:38 am

Hijita de mi Corazón te he permitido en esta Aurora sentir la presencia viva del Amor del Padre en la que se obra el Amor para el mundo y en ella haz gozado de una enseñanza inigualable para el Alma,  en la que se manifiesta en la pequeñez la dulzura del Amor; para ello, en la Gloria del Amor del Padre debéis ser y seréis como lo sentiste,  el más pequeño de todos los seres,  porque vosotros sois como las diminutas partículas que conforman esa sombra inmensa, eterna y Gloriosa del Amor del Padre; por ello hijita,  debéis siempre sentirte la más pequeña de todas las ovejas del rebaño para sentir con mayor atención la obra del Amor de Mi Padre.

Ángela,  en la pequeñez habita la humildad del amor y todos vosotros con toda la creación son la conformación de partículas que integran el Amor del Padre; Él es vuestra sombra, vuestra corteza, vuestra sombrilla, vuestro techo, vuestro cubrimiento. Él es el Protector del Universo, El TODO, El creador, y entre más pequeña seáis ante la majestuosidad de su Gloria, más atención y cuidado tendrá El sobre Ti; he ahí la grandeza de la Encarnación en la Esclava del Señor, he ahí la Glorificación en la Cruz de la humillación y el ultraje de Mí Corazón, en su Amado Hijo para la redención; he ahí en la obra de la Santificación de las Almas.

Hijita de mi Corazón,  debéis ser la más pequeña entre todos; pedid la pequeñez para ser la más humilde, la más sencilla, la más obediente, la más paciente, la más perseverante, la más caritativa, la más entregada en las manos de Mi Padre. Sed dócil en la escucha y no desfallezcáis en la súplica de los corazones contritos para el Padre Eterno; para que se muestren ante Mí tan pequeños como puedan y tan necesitados del Amor de Mi Padre Celestial; éste hijita es el secreto del amor; el secreto del Primer y único Amor,  hacerse el más pequeño del Universo Entero, el más indigno de la creación, abajarse hasta el extremo en la voluntad del Padre,  para que se glorifique en todo su esplendor en entrega Total de su Amor.

Sé dócil y firme hijita en esta diminuta muestra del Amor del Padre en el sentir de tu Corazón. Así debéis ser todos vosotros; pero aún creéis que son grandes creaturas que dominan la creación del Amor de Dios pero Yo Os digo una sola lágrima de Mi Padre inundaría la Creación entera y Os ahogaría en la profundidad de las aguas que existen en el mar y en los ríos y quebradas de la humanidad sin dejar rastro de vosotros; ésta es una muestra, o mejor una comparación muy sencilla de vuestra pequeñez ante la presencia de Vuestro Padre Celestial.

Orad hijita por la conversión de las Almas en la pequeñez del Corazón: Acompañadme en Mí Sagrario llenando de pequeños y humildes corazones el infinito Amor en mi Corazón y fijaos que aquel que quiso sentirse en la altura de Mi Padre es el más despreciado obrador de la sentencia del mal en toda la creación y por ello fue desterrado de la presencia de Mí Padre, porque nadie; ninguna creatura creada por Mi Padre puede ni debe revelarse ante la magnificencia de su Amor y esta supremacía y soberbia de luzbel fue la causa del destierro eterno hacia las profundidades de la creación a donde no llega una sola sombra del Amor del Padre.

Cuidaos entonces hijitos de habitar bajo esta sombra que Os hace engrandecer en la Tierra porque ante Mi Padre no seréis nada y Yo no podré rescatarlos de la condenación eterna si no convertís vuestro corazón el Almas clementes en la necesidad de la pequeñez para la grandeza del Amor. Gracias hijita por acudir a nuestro encuentro en el Alba del Amanecer de Mi Amor; vamos a cobijarte desde el Cielo en la pequeñez de vuestro corazón. 4:23 am.

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