Mensaje del 01 de Febrero de 2016 1:07 am

Mísere nobis et totius mundi. Agnus Deí

Se hinchara de gozo Mi Corazón si obedeces a cada instante que te llamo; no te resistas que yo te daré el descanso; Ángela sé dócil que Mis palabras son eternas y nunca prevalecerás en la prueba si tu corazón se resiste.

Ésta noche te quiero en Mi soledad para decirte que la primera prueba para el mundo es en el corazón, será irresistible para muchos, otros en cambio se enardecerán y se convertirán. Estad atentos, cuando sientas que me he ido y me tenéis que buscar desesperadamente, es porque está cerca el tiempo. Velad, para que no Os encuentre dormidos este despertar; debéis unirte en oración pidiendo al Padre Fortaleza. Él Os mostrará la luz si tus velas mantienes encendidas; si sientes que Mi Amor en ti se apaga; entonces, velad, velad, velad y suplicaos a Mi Padre por Mí para que engrandezca su Gloria en Mi Presencia de regreso a éste mundo.

Yo quiero que veáis la indiferencia del hombre en el diario vivir y que ofrezcáis éstas noches en reparación de esa indiferencia por el mundo entero; el tiempo es corte, más para ti pueda no significar eterno, pero te aseguro Ángela que éste tiempo será trazado en el libro de la vida del mundo para la condenación eterna del mal y la liberación de las almas aprisionadas por el maligno.

Cada vez que sintáis el dolor de otro y en sus rostros veáis la impureza, la tristeza, el clamor amargo de angustia y enmudecimiento de sus vidas, cierra tus ojos y lleva éstas almas a Mi lecho y dime Amor, Amor, Amor, aquí te entrego éste puñado de corazones que siendo tuyos Mi Señor, están sin tí y te necesitan; sólo con éstos gestos de reparación podrán librarse muchas almas.

Recuerda Ángela que yo estuve aquí y me quedé para rescatarlos del pecado y éstas almas son las más necesitadas de la Misericordia del Padre, igual que aquellas que están en el purgatorio esperando la Gloria Eterna; aprende a mirar con los ojos del Amor para aliviar a otros de las insidias del mal.

Aunque muchos no lo sepáis,  las catástrofes son un signo de purificación pero también de condenación porque no sabéis cuantas almas se pierden porque no están preparadas para la hora; por eso, velad, velad, velad; en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo pide a la Santísima Trinidad la unidad en la fuerza para que te sostenga el Soplo del Espíritu y soportes lo que viene en el dolor de Mi Corazón y la desolación del Cielo entero  por los gemidos del Amor que sufre por la ausencia de Dios.

Sed paciente, pide Sabiduría y Entendimiento porque la confusión asecha al mundo para apartaros de Mí y un corazón dormido fácilmente se hundirá en el abismo. Volved a Mí dice Mi Padre, cuanto Os he dado y vosotros me abandonáis, creaturas infieles que apuñalan a diario Mi Corazón.

En ésta Soledad no dejes de repetirme Amor, Amor, Amor, Yo Soy el Amor, Yo nací por Amor, sólo Yo doy verdadero Amor, que ingenuos sois hijos Míos con el mal llamado Amor en la Tierra, cuando en carne viva me tenéis y no sabéis aprovecharlo, cada día es una prueba en el verdadero Amor y si no me tenéis no podréis darlo verdaderamente a otros; por ello cuando me recibáis agradeced al Padre por darte el Pan del Amor, vivo y engendrado para la Gloria del Señor y entregado a merced de las almas; cuán invaluable es éste Amor, no acabaríais nunca de escribir sobre éste Amor; el Cielo entero clama por El y aún no se sacian con Mi sola presencia.

Oh insondable e inexplicable Amor que aguardas paciente por tu viña; que callas pero engrandeces tan solo con mirarte y contemplar en Ti el rostro del Único, Del Que Es Y El Que Será, Principio y Fin de la Creación y fuente de Vida en la Creación.

​Repite cada día Amor, Amor, Amor, Yo estaré allí en Mi lecho esperando para donarme cada día en tu corazón. 2:03 am.

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